La industria tecnológica atraviesa una situación compleja desde hace meses: el aumento en los precios de la memoria RAM y del almacenamiento no deja de crecer. Aunque en un principio se pensó que se trataba de una crisis pasajera, nuevas declaraciones de Lenovo plantean un escenario mucho más preocupante.
Según la compañía, el encarecimiento de componentes clave como la DRAM y la memoria NAND no solo continuará, sino que podría consolidarse como una “nueva normalidad” incluso más allá del año 2030. Esto significa que los precios actuales difícilmente vuelvan a los niveles que tenían a principios de 2025.
El principal motivo detrás de esta situación es el auge de la inteligencia artificial. La demanda de infraestructura para IA está absorbiendo gran parte de la producción mundial de memoria, generando un desequilibrio entre oferta y demanda. Como consecuencia, tanto usuarios particulares como empresas se ven afectados por el aumento de costos en dispositivos como computadoras, consolas, teléfonos móviles y servidores.
Durante la conferencia ISC 2026 en Alemania, el CEO de Lenovo analizó este panorama y explicó que, aunque se están construyendo nuevas fábricas y algunas empresas han acelerado sus planes de producción, esto no será suficiente para cubrir la demanda en el corto ni mediano plazo. El desfase entre lo que se produce y lo que se necesita seguirá siendo significativo.
En este contexto, Lenovo sostiene que el mercado deberá adaptarse a precios más altos de forma sostenida. Lejos de tratarse de una crisis temporal, todo indica que estamos ante un cambio estructural en la industria tecnológica.
Las consecuencias ya se hacen notar: dispositivos más caros, menor accesibilidad y una presión creciente sobre empresas que dependen de estos componentes para operar.
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