Sidetrack Games anuncia Diesel 3.0, una renovación profunda del motor del juego que lo lleva a 64 bits y DirectX 11, entre otras mejoras técnicas significativas
Hay situaciones en el mundo de los videojuegos que resultan difíciles de explicar, y la de la saga Payday es una de ellas. Payday 3 llegó en octubre de 2023 con la misión de relevar a una de las entregas cooperativas más queridas de la última década, pero su lanzamiento fue tan problemático que muchos jugadores optaron por volver directamente a su predecesor. Años después, la paradoja se mantiene: el juego que debía quedar en un segundo plano sigue siendo el centro de atención, y acaba de recibir la actualización técnica más importante de su historia.
Un lanzamiento fallido que todavía pesa
Para entender por qué Payday 2 sigue siendo protagonista, hay que recordar por qué Payday 3 nunca terminó de despegar. El shooter llegó al mercado en un estado que muchos describieron como propio de un early access: el emparejamiento fallaba, la conexión permanente era obligatoria, el sistema de progresión no convenció a prácticamente nadie, la interfaz resultaba poco intuitiva y los problemas de estabilidad eran constantes.
Con el tiempo llegaron mejoras, sí, pero no todas las prometidas. Una de las más esperadas, el modo sin conexión, fue descartada definitivamente, lo que supuso un nuevo golpe a la confianza de la comunidad. A día de hoy, Payday 3 sigue acumulando críticas "Variadas" en Steam a pesar de haber incorporado siete atracos nuevos desde su lanzamiento. No es el legado que Starbreeze tenía en mente cuando lo anunció.
Starbreeze cede el testigo de Payday 2
El contexto interno de Starbreeze tampoco ha ayudado. La compañía ha atravesado una crisis importante que se saldó, entre otras cosas, con la cancelación de un proyecto de fantasía en el que estaban trabajando. Con recursos limitados y la necesidad de centrar todos sus esfuerzos en intentar rehabilitar Payday 3, el estudio tomó una decisión llamativa: ceder el mantenimiento y desarrollo de Payday 2 a un estudio externo, Sidetrack Games.
La apuesta, vista desde fuera, podía parecer arriesgada. Dejar en manos de un equipo ajeno un juego con una comunidad tan activa y tan exigente no es algo que se haga a la ligera. Pero los resultados, por ahora, están dando la razón a Starbreeze.
Diesel 3.0: la renovación más ambiciosa en 13 años
Sidetrack Games ha anunciado Diesel 3.0, una renovación profunda del motor gráfico de Payday 2 que representa el cambio técnico más significativo en los 13 años de vida del juego. La actualización llevará el título a 64 bits y lo actualizará a DirectX 11, dos saltos que en la práctica se traducen en mayor estabilidad, mejor aprovechamiento del hardware moderno y una base técnica mucho más sólida sobre la que seguir construyendo.
No es un parche menor ni un ajuste cosmético: es una intervención quirúrgica en los cimientos del juego, del tipo que normalmente solo se acomete cuando hay una apuesta real y a largo plazo por un título. Que esto ocurra en un juego lanzado en 2013 dice mucho tanto de la fortaleza de su comunidad como del compromiso de Sidetrack Games con el proyecto.
La ironía de una saga al revés
La situación actual de Payday es, cuanto menos, irónica. El juego nuevo lucha por ganarse a una comunidad que nunca terminó de convencer, mientras el juego viejo recibe la actualización más ambiciosa de su historia. No es el desenlace que nadie habría predicho en 2023, pero es el que hay. Y para los fans de larga data de la saga, la noticia de Diesel 3.0 es, sin duda, la mejor que han recibido en mucho tiempo.
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